¿Dieta?No, gracias!

De un tiempo a esta parte vivimos con prisas, acostumbrados a tener que obtener respuestas casi inmediatas.Aquí y ahora.

A día de hoy tenemos acceso a cualquier cosa a golpe de clic. Ofertas de trabajo, restaurantes, viajes…hasta podemos conseguir una cita o cambiar de pretendiente si no nos convence del mismo modo… Nos hemos acostumbrado a la inmediatez.

Tanto es así, que se ha convertido en la forma de vida de muchas personas en diferentes ámbitos y cómo no, la alimentación no se ha escapado de este fenómeno. Si podemos comer cualquier cosa con el mínimo de preparación…adelante!No me sobra el tiempo.. y así es como de repente sin darnos cuenta nuestro frigorífico se empieza a llenar de comida procesada, cargada de azúcar, grasas saturadas, las temibles grasas trans.. y ya estamos metidos en el círculo vicioso.

¿Qué engordo unos kilos? El lunes empiezo la dieta de la piña y voy a correr sin falta!El problema es que el Jueves ya se me empieza a olvidar el tema(eso unido al hambre voraz y la mala uva que me está provocando la dichosa dieta de la piña) y bueno…un poco de chocolate no me va a hacer daño verdad?Ups..casi me como la tableta entera..

Hay que dejar de engañarse. Seamos prácticos, es nuestra salud la que está en juego. Y sí, a nivel estético también produce un impacto que nos afecta.

Bueno y entonces ¿qué hago? Ponerme a comer hojas de lechuga y renunciar a los placeres de la comida? Dejar que pase el verano y renunciar a tomarme unas cañas con mis amigos?Rotundamente no.

El “truco“ es mucho más sencillo. Cuando los especialistas hablan de una dieta variada no quiere decir que debamos tomar pechugas a la plancha con ensalada un día y ensalada con pechugas al siguiente. Es tal la variedad de alimentos que podemos combinar de diferentes modos, que en muchas ocasiones lo único que necesitamos es que nos asesoren con buenas ideas en base nuestros gustos, garantizando así que nuestra dieta(en el sentido de alimentación) contiene los nutrientes adecuados para comer de forma saludable. Que un día nos comamos un bocadillo de jamón(y más si es un buen ibérico con pan gallego) o lo acompañemos con un par de cañas o unas tapas no tiene que tirar por tierra un hábitos alimentarios sanos. Si a ello le sumas una actividad física moderada( por ejemplo caminar durante 30 minutos), lo tenemos!

Debemos de tener muy claro esto, unos hábitos alimentarios sanos, no deben de implicar pasar hambre y renunciar al sabor, se trata de un proceso en el que gradualmente podremos combinar diferentes alimentos teniendo en cuenta sus beneficios para nuestro organismo, traduciéndose así mismo en la adquisición de un peso adecuado de una forma más gradual pero más estable y duradera en el tiempo.

Así que ya sabes, deja de lado las dietas cortoplacistas y súmate al cambio de hábitos.

Porque de eso modo merecerá la pena verse bien y sentirse mejor, ¿no crees?