Inmunoterapia, avance clave en la lucha contra el cáncer

Las terapias inmunológicas están irrumpiendo en la oncología y cambiando radicalmente la forma de entender y tratar el cáncer. La posibilidad de sustituir la quimioterapia por fármacos que estimulen las defensas del propio cuerpo para combatir los tumores se instala como una nueva esperanza.

Los avances en las inmunoterapias en el tratamiento de tumores malignos y la esperanza que con ellas se abre para la humanidad estuvieron en el centro de la nueva edición del Congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés) realizada en Chicago, Estados Unidos. El encuentro reunió cerca de 30.000 profesionales y se trata, desde hace muchos años, del momento más importante del año para la oncología porque allí se presentan los últimos avances en prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer.

Tradicionalmente el tratamiento oncológico consistió en medicamentos que atacan en forma directa a las células tumorales, que evaden el sistema inmune y sobreviven para continuar creciendo en cada uno de los pacientes enfermos.

Esta evasión se logra a través de la interacción de dos proteínas llamadas PD-1 (que se encuentra en las células inmunológicas) y su contraparte PDL-1 (en las células tumorales), haciendo que la respuesta inmunológica contra el cáncer sea deficiente.

La buena noticia de este congreso ha sido la aparición de tratamientos con anticuerpos monoclonales diseñados específicamente para reconocer e inhibir ese sistema de camuflaje. Buscan bloquear la interacción inhibitoria, permitiendo que el sistema inmunológico haga el trabajo de eliminar las células cancerígenas.

Existen varios anticuerpos monoclonales, dirigidos contra PD-1 o PDL-1, que están siendo probados en distintas fases de investigación. El Nivolumab, de Bristol Myers Squibb, y el Pembrolizumab, de Merck Sharp & Dhome, son anticuerpos anti-PD-1 que ya están aprobados por la Food and Drug Administration (FDA por sus siglas en inglés) para el tratamiento del melanoma y cáncer de pulmón.

Los datos presentados en Chicago mostraron que estos tratamientos mejoran la supervivencia en pacientes con cáncer de pulmón avanzado que ya habían recibido quimioterapia convencional. Los pacientes tratados con Nivolumab (anti-PD-1) tuvieron una supervivencia promedio de 12,2 meses contra 9,4 meses de los que recibieron quimioterapia estándar. Esta diferencia fue aún más marcada si existía sobreexpresión de PDL-1 en el tumor, pasando de 8 a 19,4 meses a favor del Nivolumab.

En pacientes con melanoma la combinación de dos anticuerpos monoclonales con distintos mecanismos de acción (Nivolumab e Ipilimumab) permitió controlar las metástasis por un tiempo significativamente más prolongado. En los pacientes con tumores con altos niveles de PDL-1, el tiempo a la progresión fue de 14 meses con la combinación y de 3,9 meses con el tratamiento estándar.

Es importante remarcar que a través de la inmunoterapia las respuestas podrían ser más prolongadas que los tratamientos clásicos utilizados hasta la actualidad. De esta manera, algunos pacientes podrían tener su enfermedad controlada por largos períodos de tiempo.

Estos resultados sorprendentes para la oncología han sido obtenidos en pacientes con melanoma y algunos tipos de cáncer de pulmón. Datos preliminares sugieren beneficio significativo en otros tipos de tumores, aunque hay que esperar resultados de estudios confirmatorios.

Las terapias inmunológicas están irrumpiendo en la oncología y cambiando radicalmente la forma de entender y tratar el cáncer. La posibilidad de sustituir la quimioterapia por fármacos que estimulen las defensas del propio cuerpo para combatir los tumores se instala como una nueva esperanza. El mundo está viviendo una revolución en la lucha contra la enfermedad y es probable que en los próximos años los tratamientos que hoy utilizamos sean parte del pasado.