Peluca, ¿Sí o no?

Cuando a una persona le diagnostican una enfermedad como es el cáncer son muchas las emociones que se producen en su interior. Desde el shock inicial, a la incredulidad, el miedo, la rabia… Cada uno canalizará mejor o peor sus emociones y cada uno reaccionará de una manera determinada, pudiendo pasar por diferentes y variadas situaciones.

Una de las cosas que más temores o inseguridad causan son los tratamientos médicos utilizados para combatir la enfermedad y los posibles efectos secundarios que se puedan producir. Dentro de esos posibles efectos hay uno que a muchas personas les puede causar un fuerte impacto emocional, especialmente a las mujeres. Estamos hablando de la pérdida del cabello.

Cuando una persona se somete a quimioterapia puede que se le caiga el cabello. Lo mejor es preguntar al doctor y a los enfermeros, pues dependiendo del tratamiento que recibamos tendremos más o menos opciones. La buena noticia es que es que es de carácter transitorio y por tanto volverá a aparecer.

La gente que no ha pasado por una situación semejante a veces considera que es un tema totalmente secundario y que no es importante. Lo cierto es que para algunas(o muchas) personas sí lo es. El hecho de caerles el cabello lo asocian con la gravedad de la enfermedad, mirarse al espejo y no reconocerse, de pasar a ser ¨x¨a ¨la pobre x que está enferma¨.  Y eso puede causar frustración y daño psicológico.

La empatía es algo que las personas pueden tener en mayor o menor medida, pero es algo que también debemos cultivar. Tratar de ponernos en el lugar de la otra persona nos hace entender, en la medida de lo posible, lo que pueda estar pasando o sintiendo y será más fácil poder apoyarla.

La sociedad con carácter general y cada individuo a nivel personal, debemos poner de nuestra parte para normalizar el poder hablar abiertamente de una enfermedad como es el cáncer, pues es una realidad con la que debemos convivir,y enfocarlo desde un punto de vista más amplio, porque al no hablar de ello, lo estigmatizamos y todavía hay gente que asocia directamente cáncer con funestas consecuencias, lo que no tiene porqué ser cierto, cada día hay más avances, en muchas ocasiones se controla la enfermedad…y hay que decirlo.

La importancia de tener una información veraz es fundamental, nos aporta un mayor control sobre la situación, sabremos a qué atenernos y es más sencillo tomar decisiones. Ante un tratamiento de quimioterapia, saber en que consistirá, y como nos afectará, en este caso en cuanto al tema del cabello, nos permitirá analizar la situación y tomar la decisión que consideremos más adecuada.

En Exon Clinic, una vez que la persona recibe la información por parte de los profesionales médicos complementamos esa función, dando a conocer las opciones existentes en cuanto a pelucas y postizos, cual puede encajar mejor dependiendo de la personalidad, edad, situación económica de la persona..y lo mismo para el caso en que se decida no hacer uso de la misma, opción totalmente válida y lógicamente más económica, siempre y cuando se conozcan la importancia de proteger la piel ante los rayos solares, la importancia de una buena hidratación… En fin, la importancia de tener la mejor información posible y hacer uso de la misma para afrontar la situación del mejor modo posible.

En definitiva, el hecho de utilizar o no peluca es una decisión totalmente personal, ni mejor ni peor, y a pesar de que no es plato de buen gusto, hay que centrarse en el carácter transitorio que tendrá dentro de nuestra vida y que por tanto ese cabello volverá a crecer.